ARTÍCULOS

#LeeOrgullo JUNIO

Manifiesto

#LeeOrgullo

 

La iniciativa #LeeOrgullo tiene por objetivo promover la lectura de autoras y autores LGTBI+ y de libros con temática y personajes del colectivo durante el mes de junio (de este junio y todos los junios).

¿Por qué el mes de junio?

Porque junio es el mes del Pride, donde conmemoramos en 2019 los 50 años de los disturbios de Stonewall (28/6/1969), el día en el que, desde entonces, enarbolamos nuestras banderas de diversidad con orgullo. También porque en junio se produjo la masacre en la discoteca Pulse (12/6/2016) de Orlando, donde fueron asesinadas 50 personas.

¿Por qué ahora un #LeeOrgullo?

Porque la comunidad LGTBI+ continúa oprimida, porque aunque en España vivimos en una casi igualdad legal, esta es aún una quimera en la realidad. Un par de datos: en 2018, solo en la Comunidad de Madrid se registró, casi una denuncia al día por delitos de odio por orientación sexual, identidad de género o expresión de género. En el primer trimestre de 2019, en Barcelona se recogieron el doble de agresiones que el mismo período del año anterior. Y esto son solo las agresiones que se han denunciado.

Pensemos en los casos de acoso en las escuelas a jóvenes por ser «maricas» o «bollos» que cada año se salda con varios suicidios de adolescentes. Pensemos en los graves problemas de inserción social y laboral de las personas trans, en especial las mujeres, que acaban, demasiadas veces, en la marginalidad y la prostitución.

Pero si abrimos la mirada al resto del mundo, vemos que en al menos 80 países es delito tener sexo con personas del mismo sexo y que en 8 de ellos se paga con castigos físicos y pena de muerte, como por ejemplo la lapidación. En el continente americano han sido asesinadas cerca de mil personas trans desde 2015. En Europa, la situación empeora en países como República Checa, Polonia, Hungría o Rusia. En Chechenia existen campos de concentración para homosexuales, donde fue torturado y asesinado, por ejemplo, el cantante ruso Zelimkhan Bakaev.

La igualdad de derechos es un hito que muy pocos países han conseguido y la opresión sobre el colectivo sigue viva y en aumento. Por todo ello debemos continuar luchando y visibilizando. Junio es nuestro mes, el mes en el que nos sentimos más orgullosas/es/os que nunca de ser como somos, de luchar por nosotras/es/os y por los que no pueden luchar por sí mismas/es/os. Es por eso que arranca #LeeOrgullo, para poner otro grano de arena a la lucha desde la literatura.

Proponemos

Os proponemos leer autoras y autores LGTBI+ y libros con temática y personajes que den visibilidad a la diversidad al colectivo. Os proponemos hablar de todo ello en redes, en medios, en blogs, en podcasts y videos. Os proponemos difundir  #LeeOrgullo.

Proponemos a las editoriales que durante este junio, y todos los junios, promocionen la diversidad desde sus catálogos.

El movimiento arranca aquí, pero queremos que sea vuestro. Nos gustaría que lo hicierais vuestro y desarrollarais aquellos aspectos que os atañen o interesan más.

La diversidad

Queremos que sea un movimiento abierto, donde puedan encontrar sitio todas aquellas visiones que escapen de la heteronormatividad. Queremos leer sobre la diversidad, conocerla y profundizar en ella.

Somos una comunidad compleja, incluso con visiones contrapuestas de lo que somos o debemos ser. Si crees que nuestro discurso no te incluye, escríbenos y lo mejoraremos.

 

Este manifiesto es una adscripción individual. Lo podrás encontrar en este blog y en blogs de otras personas que se unen a la iniciativa. No representamos a la comunidad, solo somos miembros de ella o estamos cerca.

Literatura para construirse, por Cristina Jurado

 

Cuando pienso en mi adolescencia y juventud no puedo dejar de evocar los libros que me acompañaron durante muchas tardes y, sobre todo, noches. Os hablo de los años ’80: Internet estaba aún muy lejos, las «redes sociales» se limitaban a llamar por teléfono a alguna compañera de clase y quedar para merendar e ir al cine, y solo teníamos dos canales de TV. Bueno, estaba la radio, que sonaba sin cesar con las canciones de moda. ¡Cuánto rezábamos para que el presentador dejase de hablar y poder grabar casetes baratos con nuestros grupos favoritos! Si querías entretenerte, tenías que recurrir a jugar, escuchar la radio o a leer. (más…)

HAY QUE DEJAR LA ANTICUADA PERCEPCIÓN DE LA LITERATURA JUVENIL EN EL PASADO (AL QUE PERTENECE), por Patricia Macías

A mis 21 años tengo que ir acostumbrándome a que, cada vez con más frecuencia, los personajes de las novelas juveniles sean más jóvenes que yo. Eso también significa que muchas personas empiezan a mirarme de forma extraña por seguir consumiendo y escribiendo literatura juvenil. Tengo que admitir que leo mucho juvenil, quizá incluso más que cuando era pequeña. Creo que siempre he ido un poco a la inversa en ese sentido. (más…)

NI UN PELO DE TONTAS

A diferencia de lo que a algunas personas les gusta pensar, la literatura juvenil está muy presente en nuestra cultura. Me atrevo a decir que cualquiera podría mencionar, al menos, el título de una novela juvenil adaptada al cine y convertida en una película taquillera o, incluso, una exitosa saga o trilogía.

Para todo hay excepciones, claro. Quizás alguien como mi padre, un señor que no se ha acercado a la literatura juvenil (ni a la literatura en general), pueda quedarse un poco a cuadros con la petición y no saber contestar. Pero estoy segura de que si le pregunto sobre Harry Potter o Los juegos del hambre me dirá que le suenan, sepa o no que son adaptaciones que provienen de novelas dirigidas, principalmente, a un público joven.

Otra cosa de la que estoy más o menos segura es de que, si tienes la patita metida en el mundillo de la literatura, como persona que la consume, escribe o se interesa por ella, has debido enterarte de más de una discusión acalorada vía redes sociales. Aunque sea de oídas. Hay personas que tienen opiniones bastante fijas y fuertes sobre las novelas juveniles, negativas en su mayoría. Las comparaciones con otro tipo de literatura considerada de «mayor calidad» son habituales, muchas veces sin tener en cuenta que esta alta literatura pueda no ser adecuada para cierto rango de edad, bien por temática, o bien por complejidad.

Por las ideas que defienden los detractores de las novelas juveniles, me es fácil imaginar a una versión mucho más pequeña de ellos pidiéndoles el Quijote a los Reyes Magos. Los veo leyendo, analizando y disfrutando la obra a una edad en la que aún usaban pañales, pasando las hojas del libro con rechonchos deditos de bebé. Yo, a esa edad, lloraba porque mi hermana le cortaba el pelo a mis muñecas. Los grandes clásicos de la literatura no me preocupaban en absoluto, pero me encantaban los libros de Kika Superbruja y soñaba con sus mágicas aventuras por las noches. Estas cosas, tanto los lloros como el leer sobre niñas bruja, son las que me han ayudado a convertirme en la escritora que soy hoy.

Así, parece que existen personas que se empaparon de literatura de la buena, de la de verdad, cuando apenas sabían leer. Mientras tanto, el resto de mortales, los que consumimos literatura juvenil, necesitamos de escritos que no contengan metáforas y estén bien mascados, que sean sencillos. No vaya a ser que no nos enteremos de qué va la cosa. Porque, como bien insinúan, la literatura juvenil no solo es innecesaria, sino que sus temáticas y prosa simplona menguan nuestra comprensión lectora.

Curiosamente, estas afirmaciones no se dan referidas a la literatura considerada «adulta», y mirad que hay variedad de sobra para criticarla hasta la saciedad. Esto me genera varias dudas, porque si el problema es que todo lo que no es literatura adulta es más bien regular o para tontas… ¿También están mal los cuentos infantiles? ¿Y los libros para personas de la tercera edad? ¿Es descabellado tener libros adaptados a los gustos y características de una etapa evolutiva concreta?

Existe ocio para todas las edades, pero las quejas sobre la literatura juvenil (y el ocio dirigido a un público joven), son desproporcionadas en comparación con el resto. ¿Por qué será? No porque me vaya a menguar el cerebro si la consumo, desde luego.

Sea como sea, mis teorías locas sobre el odio hacia la literatura juvenil no son la razón por la que escribo este artículo. Y, aunque pueda parecerlo, tampoco pretendo tener una confrontación con nadie. No quiero caer en «la gente es el mal y cada vez vamos a peor». Todo lo contrario, en realidad.

Escribo este artículo porque estoy contenta.

A pesar de todas las críticas con más o menos fundamento que se le puedan hacer (nada es perfecto, al fin y al cabo, y la tarea de revisión debe ser continua), la literatura juvenil gusta y llega cada vez a más gente. Hay quien la sigue mirando de reojo y con mala cara, sí. Pero esto no le resta importancia a su existencia y a las voces que la alaban y defienden como una parte necesaria de la literatura, tan digna como el resto.

Estoy contenta porque Editorial Cerbero ofrece, poco a poco, literatura más variada y accesible. Prueba de ello es la nueva colección de novelas cortas que llega en febrero, esta vez (sí, lo habéis adivinado) juveniles. Estoy contenta porque, como lectora y autora, he podido aportar un granito de arena a esta colección.

Estoy muy, pero que muy contenta, y de ahí la existencia de este artículo. Con él pretendo dar comienzo a una pequeña iniciativa que el perro de tres cabezas me ha permitido coordinar: durante el mes de enero se publicarán, en este mismo blog, artículos centrados en lo que la literatura juvenil ha significado en la vida literaria de las personas que los escriben. Todos ellos irán firmados por personas geniales, algunas de ellas de esta misma casa, que nos darán su visión personal y única.

De esta forma me gustaría transmitir, aunque sea un poco, la importancia de la literatura juvenil, lo maravillosa que puede ser y el papel que ha jugado en el crecimiento de personas que, a día de hoy, producen literatura que está muy alejada de poder considerarse «para tontas o crías».

Porque resulta que, no, las personas que escribimos y consumimos literatura juvenil no tenemos ni un pelo de tontas.

 

 

 

 

 

 

BUKOWSKI SE AVERGONZARÍA DE VOSOTROS

Asisto asombrada, aunque no sorprendida, al vídeo de una charla sobre libertad de expresión en la que se repiten los mismos argumentos que se podrían escuchar en la barra de un bar cualquiera o en la mesa de una cena familiar; «Ya no se puede decir nada», «Ahora todo es censura», «La gente se ofende por cualquier cosa», «Es la dictadura de lo políticamente correcto», etc. Y para tan sesuda disertación, se echa mano de un género literario concreto, el realismo sucio, como máximo exponente de la transgresión, todo ello bien aderezado con diferentes manipulaciones tales como mezclar crítica (a la cual tiene derecho todo lector) con censura (la que ejerce el poder real sobre quienes escriben y su obra), para que parezca que todo es lo mismo. Conste que a medida que el vídeo avanza, tengo cada vez más claro que lo que ha llevado a este despropósito no es más que la simple y llana ignorancia.

Vayamos por partes.

(más…)

CINCUENTA

Hoy cumplo cincuenta años. Medio siglo, nada menos. He vivido ya más de la mitad de mi vida y, si tengo suerte, espero que me queden como unos veinte años más por delante. Y digo «si tengo suerte» porque los setenta siempre me ha parecido una edad estupenda para dejar este mundo. Para dejarlo yo, quiero decir. El caso es que cumplo cincuenta y me parece un buen momento para echar la vista atrás y ver en qué punto me encuentro. Podría haberlo hecho el año pasado, o el año que viene, no soy yo especialmente fetichista con los números redondos, pero lo cierto es que el cambio de década acarrea muchos significados. La mayoría de ellos, sociales.


(más…)

SUERTE. ESPERANZA. GENEROSIDAD.

Hace casi una vida que terminó el Celsius, el famoso festival de la amistad, el punto de encuentro entre autores, lectores, editores, libros y cervezas. La experiencia fue muy positiva y la repetiré en cuanto pueda. Vamos, en julio de 2018.

Es un privilegio poder escuchar a grandes creadoras, a autoras de literatura de género. Todavía recuerdo la risa histérica que despertó Anne Leckie entre el público al decir que ella no esperaba un gran éxito cuando publicó su primera novela, que le bastaba con vender algunas decenas de miles de ejemplares. En fin, los mercados son diferentes en cada país y el nuestro es el que es. (más…)

LA SEGUNDA DIVISIÓN DE LA LITERATURA

Hace unas semanas saltó la noticia de un tenista, Andy Murray, que por segunda vez corregía a un periodista que señalaba los logros deportivos de un hombre obviando que esos mismos logros, o mayores, habían sido conseguidos antes por mujeres. Seguí la noticia en varios medios y, en todos ellos, aparecieron comentarios de hombres con un argumento estrella; la aclaración era innecesaria porque el tenis femenino y el masculino pertenecen a categorías diferentes. Y la categoría femenina, por supuesto, es inferior. (más…)

TRES LECTURAS NO REALISTAS PARA TIEMPOS DE CRISIS

1984, de George Orwell

1984_poster

Se lee por ahí que la novela de ciencia ficción 1984, de George Orwell, publicada a mitad del siglo pasado, vuelve a ser superventas en EEUU. Se añade que ese nuevo interés por la magna distopía orwelliana sobre un estado totalitario que controla por completo la vida de los individuos, manipula la información y castiga a los rebeldes torturando su mente y su cuerpo se debe a la llegada al poder de Donald Trump. Sin embargo dudo que el escritor británico hubiera sido capaz de imaginar unos Estados Unidos al mando de un charlatán grotesco y ultrarreaccionario, machista y patán, que para colmo está sirviendo para lavar la cara a los dirigentes y a las sociedades europeas, que así no nos acordamos de nuestros muros, vallas con concertinas, alambradas y maltrato a los inmigrantes y refugiados que huyen de la guerra. Asimismo me temo que se hubiera removido en su tumba de haberse enterado de la enésima edición de un concurso llamado Gran Hermano, el cual, cámaras de grabación y vigilancia aparte, tiene tanto que ver con su mundo ficticio como Barrio Sésamo con el Decamerón. (más…)

AVISO IMPORTANTE. Del 15 al 30 de julio estamos viajando por España y no podremos atender tus compras de la manera habitual. Todo pedido realizado en este tramo de tiempo será enviado a partir del 1 de agosto y su tiempo de entrega será de entre 3 y 7 días laborables a partir de que salga de nuestras oficinas. Lamentamos los inconvenientes que esto pueda ocasionar. Gracias. Descartar