Cartas de Papayistán

Cartas de Papayistán 04/02/2020

En Papayistán, a 4 de Febrero de 2020 d.C. (después de Cerbero)

Pues dirán que es ley de vida,
que todo nace y perece,
de igual modo me entristece
cada nueva despedida.

Más aún cuando se trata
de pilares, referentes
para el género y sus gentes.
Es que toca la patata.

No más sentir maravillas
ni habrá más origen cuántico.
Mira que rodaron millas.

En fin, yo seré un romántico
pero, o agarran las semillas,
o fúnebre será el cántico. 

Jotacé

Cartas de Papayistán 05/01/2020

En Papayistán, a 5 de Enero de 2020 d.C. (después de Cerbero)

A la forma de sus obras tan sólo quieren que atienda,
como si fuera posible dar forma sin contenido
ni materia que conforme sus volúmenes. No hay venda
que ciegos vuelva mis ojos y, aunque la hubiese tenido,

aunque me hubiesen quitado hasta el último sentido,
no hay nada que disimule una intención tan horrenda.
¿Hace tiempo? Lo confieso, me deslumbró. He aprendido
que hay verdades que se ven aunque el autor no lo pretenda.

¿Lo malo? No es que lo traigan. Lo malo es la reprimenda
que se llevan las personas a quienes él ha agredido.
Ni la explicación que dan es tal, ni hay diablo que la entienda.

¿Lo peor? Es que, con ella, puede haberse dividido
el colectivo afectado en dos bandos en contienda.
Haya paz entre nosotres. Es lo único que pido.

Jotacé
5 de enero de 2020

Cartas de Papayistán 13/12/2019

En Papayistán, a 13 de Diciembre de 2019 d.C. (después de Cerbero)

 

A Papayistán arriba, presuroso, un emisario
que dice traer noticias de Fandomia, de la Corte.
Seguro estoy de que el viaje le habrá hecho perder el Norte
pues no es Fandomia, es Vetustia. Ni hay rey, sino funcionario.

 

Pues no parece dar muestra de embriaguez ni de locura,
incapaz de que se apee de su tozuda porfía,
accedo a escuchar, si es breve, que no tengo todo el día.
Y empieza así el su relato, cuya veracidad jura:

 

«Por el apellido mío,
que vide atracar en puerto
a un invisible navío.
Que me muera, si no es cierto.

 

Tripulación de Amazonas
lleva el bajel transparente:
por marineras, dragonas,
por capitana, Serpiente.

 

Pronto compartieron mesa,
(acá una espada, allá un sable,
allí una medio diablesa)
con La Compañía Amable.

 

Entre risas y entre gritos
logré escuchar que decían
que no sé qué monolitos
ganaron. Si ellas veían

 

tales piedras, Excelencia,
fue cosa de encantamiento,
pues brillaban por su ausencia.
Creedme, Señor; no miento.

 

Es más, juro como hay Dios
que, aunque no viese ninguno,
las guerreras cargan dos
y las marineras, uno.

 

Luego, entre pitos y flautas,
me enteré de que tenía
ganado otro Bionautas,
y otro Café Librería.

 

Mas el cuento no le alargo,
pues ha sido generoso
con su tiempo, me hago cargo.
Acá llega lo asombroso:

 

Vetustia rindió la plaza.
Ya no hay Primer Ciudadano,
​que tenemos capataza
con origen ferrolano.

 

De Futuria las enseñas
ondean hoy en palacio.
Ya andan las gentes risueñas
y esto es tan sólo el prefacio.

 

Y, sabiendo que Vuecencia
aquellos pagos frecuenta,
me he tomado la licencia
de venir a darle cuenta.»

 

De aquesta guisa me vengo yo a enterar de que relevo
hubo en el sacro gobierno de Fandomia, la que fuese
fragmentada sin remedio, o así me lo pareciese.
Motivos para albergar esperanza habrá, de nuevo.

 

JotaCé
13 de diciembre de 2019